Alfonso Durazo, gobernador de Sonora, negó de manera categórica cualquier vínculo con financiamiento ilícito, a raíz de alusiones indirectas al estado en el libro “Ni venganza ni perdón” de Julio Scherer Ibarra.
A través de su cuenta oficial en X, Durazo exigió que el autor aclare públicamente que él no participó en ningún esquema irregular, e insistió en que nunca ha recibido recursos de procedencia ilícita ni ha sido advertido sobre hechos de esa naturaleza.
El mandatario estatal afirmó, junto con una foto donde Durazo y el periodista se abrazan, que ni Scherer ni otro actor le hicieron advertencia alguna sobre presuntas operaciones irregulares en Sonora. Sostuvo que la referencia ambigua al estado es peligrosa, ya que puede derivar en interpretaciones erróneas respecto a su persona y trayectoria.
Como representante elegido y responsable ante la sociedad, Durazo reiteró la importancia de deslindarse totalmente de señalamientos que considera infundados. Subrayó que la alusión a Sonora puede atribuirle, aún de manera indirecta, hechos que considera falsos y que jamás ocurrieron.
Sheinbaum afirma que no va a leer el libro de Scherer Ibarra
En la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, presidenta de la república, restó importancia al contenido del libro de Scherer.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum declaró que no ha leído ni tiene intención de leer la obra del periodista y cuestionó la solidez de las fuentes periodísticas citadas en el texto.
La presidenta afirmó que solo denuncias presentadas ante la autoridad competente tienen validez y consideró que el impacto del libro se limitará a debates en redes sociales y en el círculo de analistas políticos. “No creo que tenga mucho impacto, si lo tiene será en X y en el llamado círculo rojo”, indicó.
¿Qué dice el libro de Scherer Ibarra?

El libro, escrito por Julio Scherer Ibarra, ha provocado controversia por los señalamientos hacia exfuncionarios del sexenio anterior, como Jesús Ramírez Cuevas, actual coordinador de asesores de la presidencia, el Sindicato Mexicano de Electricistas y otros actores señalados por presuntos vínculos con campañas y negociaciones con el “rey del huachicol”, así como pagos irregulares a extrabajadores de Luz y Fuerza del Centro.
Ramírez Cuevas rechazó enfáticamente las acusaciones y calificó la obra como un ataque al movimiento de transformación nacional, defendiendo su conducta durante el sexenio pasado.
Desde el Gobierno Federal se ha reiterado el respeto pleno a la libertad de expresión y la importancia del debate democrático, incluso ante publicaciones polémicas.
Andrés Manuel López Obrador, hasta la redacción de esta nota, no ha hecho declaraciones sobre las acusaciones de Scherer, ni confirmando ni negando los comentarios del periodista. Aunque diversas figuras políticas las han rechazado.





