En redes sociales comenzaron a difundirse imágenes del Hospital General “Dr. Fernando Ocaranza”,un lugar que se supone debería contar con el equipo necesario para atender emergencias, al tratarse de la principal unidad hospitalaria del ISSSTE en Hermosillo, Sonora.
Personal médico ha denunciado que el área de cirugías, laboratorio y consulta externa han dejado de operar debido a fallas en el aire acondicionado.
¿Qué está pasando en el Hospital General “Dr. Fernando Ocaranza”?
Los empleados reportaron que el sistema de aire acondicionado está descompuesto, por lo que se tuvieron que suspender las cirugías programadas; una situación que no es nueva, pero que hasta el momento sigue sin haber solución.
Este sistema abastece la climatización de todo el nosocomio, por lo que diversas áreas se han visto afectadas, entre ellas: Medicina Interna, Cirugía, Laboratorio, Farmacias y Cocina.
Debido al problema que se reportó desde el 4 de junio, los pacientes han tenido que ser trasladados y referidos a otras unidades médicas para recibir atención. Hasta el momento, las autoridades no han informado si el problema fue causado por una falla técnica o por algún otro incidente.
¿Qué ha dicho el ISSSTE?
La dependencia informó que actualmente se llevan a cabo trabajos de reparación en el sistema de aire acondicionado del área de recuperación ubicada en el piso de cirugía.
Las labores buscan restablecer el funcionamiento óptimo de las instalaciones y garantizar un entorno adecuado para la atención de los pacientes.
Mientras concluyen las reparaciones, la institución decidió mantener únicamente la realización de procedimientos ambulatorios y cirugías de urgencia
Esta medida fue implementada con el objetivo de preservar las condiciones de seguridad y calidad en la atención médica, así como minimizar cualquier riesgo para los pacientes y el personal de salud.
Lluvias provocan goteras en el Hospital General “Dr. Fernando Ocaranza” del ISSSTE
No es la primera vez que el Hospital de Hermosillo enfrenta problemas que afectan su operación. En enero de 2025, las intensas lluvias registradas provocaron filtraciones de agua en diversas áreas del lugar, lo que obligó a implementar medidas de emergencia.
Entre las zonas más afectadas se encontró la Unidad de Cuidados Intensivos, donde fue necesario reubicar a los pacientes que recibían atención médica especializada.
Aunque el servicio fue restablecido posteriormente, el incidente evidenció la vulnerabilidad de algunas instalaciones del hospital ante fallas en su infraestructura.





